
Pidiendo a los maestros ancestrales, fuerzas de la naturaleza que me dieran enseñanza sucedió:
Dentro de mi, había un camino oscuro, había serpientes enroscadas unas en otras moviendo se constantemente, no tenia miedo de las serpientes, pero temía acercarme al Portón transparente que había al final de ese camino... Muchas voces confusas y rostros distorsionados aparecían en ese trance, no podía entrar o no quería. Me dedique a intentar escuchar lo que me decían las voces, a mirar las serpientes y comprender el mensaje, pero en ese momento no entendí.

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